Patente desobediencia

Monsanto no solo posee plantas modificadas genéticamente, sino que ahora pretende patentar nuestras frutas y verduras y apropiarse de ellas. Si Monsanto patentase una variedad de tomates, por ejemplo, nadie podría plantar dicha variedad sin pagar una cuota. Es como si dijeran que el olor a mar es suyo y luego nos exigieran un pago por disfrutar de ese olor.
Actualmente no se permite patentar animales ni cultivos producidos de manera convencional. A pesar de ello, se han tomado 120 decisiones erróneas y existen más de 1.000 solicitudes de patente en trámite [1]. Pero juntos podemos intentar pararlas.
Dentro de solo dos días, el organismo encargado de tomar estas decisiones, la Oficina Europea de Patentes, se pronunciará sobre una solicitud de patente que Monsanto ha presentado sobre una variedad de melón. Como movimiento de ciudadanos europeos, podemos hacer dos cosas para parar esta resolución: apelar a la Comisión Europea y a los Estados miembros de la Organización Europea de Patentes para que pongan fin a este proceso.
Juntos podemos cambiar las cosas: firma la petición para parar los pies a Monsanto
Si se permite que las grandes empresas empiecen a patentar hasta los aspectos más básicos de la naturaleza, como la nuestras frutas y verduras o nuestros animales, se estará poniendo en peligro nuestro futuro de una manera difícil de concebir.
Imagínate un ganadero que lleva trabajando con una raza determinada de vacas durante varias generaciones. Si Monsanto compra la patente de esa raza en particular, cada vez que nazca una vaca en su granja dicho ganadero deberá pagar una cuota a Monsanto por ser el dueño de la patente de la raza.
Si te preguntas por qué la Oficina de Patentes permite que se patente la vida, te interesará saber que dicha oficina recibe un pago por cada patente. De eso vive. La única manera de evitar que continúe lucrándose con la venta de patentes de plantas y animales comunes es que todos nosotros presionemos a la Comisión Europea y a los Estados miembros de la Organización Europea de Patentes.  
La naturaleza y la propia vida no pueden ser propiedad de nadie, especialmente de las multinacionales. Pasa a la acción y anima a tus amigos y familiares a movilizarse.
Por nuestro futuro, por la naturaleza,
Virginia, Jörg, Mika y el equipo de WeMove.EU
Campaña en colaboración con Campact de Alemania y la organización europea No Patents on Plants.

Información adicional | ¿Quién es quién?
Convenio sobre la Patente Europea: El Convenio sobre la Patente Europea (CPE) del 5 de octubre de 1973 es un tratado multilateral firmado por 38 Estados miembros que constituye la Organización Europea de Patentes y sus dos organismos: la Oficina de Patentes Europea y el Consejo Administrativo. El CPE representa el marco legal autónomo según el cual se conceden las patentes. Los Estados miembros son los 28 países que forman parte de la Unión Europea junto con Noruega, Suiza y Turquía [2].
Consejo Administrativo: Los 38 Estados miembros de la Organización Europea de Patentes forman un Consejo Administrativo. El Consejo supervisa el trabajo de la Oficina Europea de Patentes (OEP). Cada Estado miembro tiene el derecho de dirigirse al Consejo para cambiar el trabajo realizado por la Oficina Europea de Patentes.
Oficina Europea de Patentes: La Oficina Europea de Patentes (OEP) actúa como brazo ejecutivo de la Organización Europea de Patentes. Los examinadores de la OEP se encargan de estudiar las solicitudes europeas de patentes presentadas con el fin de decidir si conceden una patente por una invención [3].
Referencias:
[1] http://www.globalagriculture.org/whats-new/news/news/en/30521.html
[2] https://en.wikipedia.org/wiki/European_Patent_Convention